11
Dic
05

Mi familia y otros animales.

El primer contacto que tuve con la familia Durrell fue en ese maravilloso programa "infantil" que era La Bola de Cristal y que ponían los sábados por la mañana. Una de las secciones del programa era siempre una serie (las primeras eran en blanco y negro, La pandilla y luego pusieron La familia Monster). Un buen día comenzaron a emitir una serie con un título original: Mi familia y otros animales, serie de la BBC que contaba la vida de una familia inglesa en una isla griega. Aun recuerdo la melodía inicial.
 
 
Lo cierto es que la serie, aparte del nombre, no me parecía especialmente divertida. Un chaval casi obsesionado por los bichos, una familia algo paranoica, pero nada especial. Sólo recuerdo un cierto capítulo en el que sí ocurrió algo que me hizo reir. Pero aun así era una serie que me gustaba. Había un cierto canto cuasi-virgílico que abogaba por una vida más natural, más cercana a las raices de la vieja Europa, alejada de las costumbres victorianas que aun regían la Inglaterra de entreguerras. Playas llenas de ariscas rocas que se veían no como acantilados evocadores de peligros, depresiones y "olas que rompeis bramando, llevadme con vosotras", sino como calas repletas a rebosar de vida, de minúsculos animalitos, crustaceos, insectos, peces, pájaros, y cada uno con su propia personalidad (ojo, sin humanizarlos, sin hacer intervenir la fantasía de adjudicarles voz y raciocinio, sino viéndolos tal y como son). Playas en las que aun se veía pescar a pequeñas barquitas con sus redes. Campos de olivos, de trigos, de vides…
 
Para mí, Mi familia y otros animales era originalmente una serie encantadora por sus paisajes, por su ambiente, pero no divertida.
 
Lo que yo desconocía era que esa serie estaba basada en un libro -en tres, mejor dicho- y que esas historias estaban enraizadas en mi propia familia. En efecto, mis hermanos mayores habían leido -y disfrutado- ya de las historias de la familia Durrell. Así que cuando tenía 11 años, por mi santo, mi hermana mayor me hizo el regalo que, a posteriori, ha sido el mejor regalo que me han hecho en mi vida: me regaló el libro de Gerald Durrell Mi familia y otros animales.
 
Como no pensaba que fuera a ser un libro tan divertido, no tuve prisa por empezarlo a leer, y cometí el error de empezar a leerlo en clase. En efecto, en el colegio nuestro tutor nos mandó traer a cada uno un libro para leer allí, porque se había dado cuenta de que muchos de mis compañeros jamás habían leido ningún libro. Me atrevería a decir que aun algunos siguen vírgenes en la lectura. Yo por mi cuenta llevaba ya una larga retaila de libros leidos. Y no se me ocurrió otra cosa que llevarme el libro de Gerald Durrell para leerlo allí. Mientras toda la clase estaba en silencio, concentrados -o aparentando estarlo- cada uno en su propia lectura, yo me encontraba con la primera anécdota de la familia Durrell. Empezaron a esbozarse fuertemente los carácteres de cada uno de sus miembros desde la primera página: el despiste de la madre (Margareth), el fuerte caracter andrógino de Leslie, la cierta superficialidad de Margo, la aparente indiferencia ante todo lo que no fueran animales del protagonista (Gerry), y por encima de todo el esa mezcla de humor inglés y de genio intelectual de Larry que lo hacían parecer como un personaje de Oscar Wild. La primera discusión ya me hizo esbozar las primeras sonrisas. Poco a poco, los destellos de humor se iban haciendo más seguidos, casi atropellándose, hasta que derepente, por las buenas, la primera anécdota llegó al climax y estallé en una sonora carcajada en medio de la clase en silencio. Todas las miradas -incluida, por supuesto, la de mi profesor- se dirigieron hacia mí. Parece ser -y si es así lo siento mucho por él- que mi profesor opinaba que un libro es una cosa seria, y que si me reía no era por causa de lo que pusiera en el libro, sino porque debía de estar enredando con alguno de mis compañeros. Cuando me calmé un poco -tras la advertencia por parte de mi tutor de que si no dejaba de enredar y me ponía a leer sería expulsado de clase- y comencé de nuevo la lectura, comprobé con horror que la sucesión de puntos de humor no había hecho otra cosa que empezar, y tuve que abandonar la clase al tercer estallido de risa. Había leído tan sólo 14 páginas.
 
Por supuesto, mi descubrimiento -el de aquél libro- era algo tan extraordinario que no lo pasé por alto. Me dediqué con ansia a su lectura durante las semanas siguientes (por fortuna para mí, con 12 años era aun muy lento leyendo, y un libro que ahora me leo en apenas 3 días me deparó entonces muchas horas deliciosas). Cuando iba ya cerca del final y estaba leyendo sus últimas páginas me embargó una inmensa sensación de melancolía, como la que pudiera tener al despedirme para siempre de amigos de toda la vida. El libro se acababa, y parecía como si una parte de mi vida se acabara con él. Sentía como si ya no fuese a volver a ver a mi propia familia. Tal es la ternura y la frescura infantil con la que está escrito.
 
Imagínese mi alegría al descubrir en la biblioteca que había otros dos libros del mismo autor (Bichos y demás parientes y El jardín de los dioses) que eran la continuación natural de las historias que me habían cautivado.
 
Lectura en la playa, lectura en la cama, lectura en un parque, lectura en la mesa… Cuando ambos libros cayeron en mi poder (ahora que sabía que existían, decidí no zampármelos del tirón sino que fuy leyendo otros libros de Gerald Durrell y de otros autores para alargar durante ¡cinco años! la delicia de poder descubrir nuevas historias de esa loca familia en esa loca isla que era Corfú), no cesaba de leerlos, y con ellos no cesaba de reir, y no cesaba de crear situaciones cómicas. La gente mi miraba con cara de pensar "este chico está loco, ¿cómo puede reirse tanto con un libro?". Cada vez que estallaba en una carcajada podía -a veces- ver entre las lágrimas que soltaba cómo la gente, en la playa por ejemplo, me miraban de forma rara. Cuando conseguía volver a respirar con normalidad y me zambullía de nuevo en el libro era frecuente que apenas 40 segundos después volviera a estallar en carcajadas. Tal era la situación que una tarde de verano mi padre entró terriblemente enfadado en mi cuarto, dando grandes gritos y prohibiéndome leer el libro de 15:30 a 17:30 y apartir de las 23:30. La razón: con mis carcajadas no dejaba dormir a nadie.
 
Este año que ahora termina decidí volver a leer la trilogía de Corfú. Era la tercera vez que me metía de lleno en la vida de los Durrell en esa pequeña isla griega frente a las costas de Albania, y pensaba que ya no podría volver a reirme como antes. Pero me equivocaba. Aun conociendo todas las historias y las anécdotas, volver a revivir aquello me despertó nuevas risas. Cierto es que pocas veces volví a quedarme sin respiración mientras leía, pero aun así me reí mucho de nuevo. Además, esta vez descubrí un nuevo placer: escuchar a Ravel o a Debussy mientras leía a Durrell. En especial las Danzas Sagrada y Profana, la Sonata para flauta, viola y arpa, el Preludio a la siesta de un fauno, Mi madre la oca, la Pavana para una infanta difunta, la Tumba de Couperin o el Claro de Luna. Volver a leer los libros me sirvieron para comprobar que, lejos de perderlos para siempre como sospechaba al terminar por primera vez Mi familia y otros animales, los Durrell y el resto de corfiotas estaban ahí para cada vez que quisiera volver a visitarlos.
 
La trilogía de Corfú (Mi familia y otros animales, Bichos y demás parientes y El jardín de los dioses) es una verdadera obra maestra de la literatura. Y lo digo con todo el respeto del mundo hacia todos los escritores. Aparte de hacerte reir a cada paso, sus bellísimas descripciones de los paisajes, el tratamiento personalizado y caricaturizante que da a cada animal (sin llegar, repito, a meterse en el campo de la fantasía, los animales son descritos de tal manera que sólo les falta hablar), la objetividad infantil de su prosa que hace que todo parezca fresco y natural, la exageración en la narración de las reacciones y, por supuesto, la excelente materia prima que supone una familia de cinco miembros, todos absolutamente egocéntricos y dispares, incompatibles entre sí y con un ligero toque de esquizofrenia, acompañados además de toda una población que, a falta de otro adjetivo que describa sin insultar, podríamos calificar de majareta hacen que cada uno de los libros destile una tremenda ternura, un inmenso cariño hacia lo propio, la infancia, la tierra que vio crecer a cada uno, la familia, que consiguen transmitir mucho más que otros libros presuntamente indispensables. Gerald Durrell consigue con sus tres libros hacer un verdadero manual de cómo ser feliz, de qué debe ser lo realmente importante en la vida. Consigue que comprendamos que al final, lo que importa no es la posición social, ni el dinero, ni las posesiones, ni los objetos de consumo que la publicidad nos mete por los ojos y los oidos a cada momento. Nos enseña que no importa tener una gran casa, un coche, televisión digital, Play Station, acciones de empresas que sólo suben. Nos enseña también que no importa tanto las supuestas cuestiones de importancia vital que ocupan a los políticos, ni el rumbo que lleve un equipo de fútbol. Al final, la felicidad, se reduce a tener un grupo de gente con la que uno se lleva bien, con la que se puede contar, con la que reunirse. Al final lo importante es poder charlar y compartir la risa. Lo demás, intrascendente.
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7 Responses to “Mi familia y otros animales.”


  1. 1 Elena
    2 febrero 2006 en 1:05 pm

    HOLA, QUISIERA SABER SI HAY ALGUNA FORMA DE CONSEGUIR LOS VIDEOS O CD DE LA SERIE "MI FAMILIA Y OTROS ANUMALES" TRADUCDA AL ESPAÑOL. GRACIAS

    • 2 wewe0
      2 junio 2011 en 9:50 pm

      Hola, Elena:

      Nunca es tarde si la dicha es buena. Si supiera cómo contactar directamente contigo lo haría. En cualquier caso, ante la improbable posibilidad de que algún día vuelvas a pasar por este blog y que se te ocurra mirar esta respuesta, te dejo aquí un enlace a algo que he encontrado en youtube. Espero que puedas disfrutarlo algún día.

      Saludos.

  2. 3 Unknown
    5 diciembre 2006 en 5:37 pm

    Hola simpatico, veo que te gusta mucho el libro. PEro te podria pedir un favor? Me puedes hacer el resumen de ese libro? ESque sabes lo tengo para despues del puente y todo depende de que me lea el librito, que tiene bastantes paginas como podrás saber. Te lo agradeceria, se que es kitarte el tiempo.. pero no sé, se que no me conoces y todo eso, pero esk me estoy volviendo loka buskandolo, y te hará gracia, el estar aqui leyendome. Pero esk estoy muy desesperada, dirás que tngo mucho mucho  morro ( :\'( ) Pero.. mi tiempo me lo ocupa mis examenes tan dificiles que tngo de fyq, mates,biologia  ..
     Bueno te dejo aqui mi email v3nnus@hotmail.com me gustaria que me agregases y te comentases.
    Gracias, un besito. Hasta luego
     
     
    P.D: EStoy pidiendote algo que a mi moral le parece muy pesimo.. me doy hasta pena yo leerme
     
     

  3. 4 CaROlInaaH
    3 mayo 2008 en 3:55 pm

    ola xikillo,osea k ste libro te gustah no??me podrias acer un resumen del librito,para ty seria facil no??xfavor esk tengo k entregar el trabajo despues del puente y solo llevo pocos capitulos!!!lo Mismo k te a dixo la otra persona!!esk no lo encuentro en ningun laoh y tengo varios examens d recuperacion y no me da pa leer tambien el libro k es bastante toxo!!si no te importa aserme ese favor!!
    hay te dejoh mi msn si le aces el resumen a laotra persona me lo copias y asin no tardas muxoh xfi!! carolina8493@hotmail.com
     
    me gustaria k me agregases y me lo comentaras!! besitos y xfi ayudame!!!aunke no me conozcas pero ases er bien jaja !!!

  4. 5 ali
    15 mayo 2008 en 3:22 pm

    Necesito volver a escuchar esa melodía y transportarme en el tiempo. Sabes si hay forma alguna de ver la serie? En youtube solo encuentro fragmentos de una película que hicieron posteriormente.Saludos!

    • 6 wewe0
      2 junio 2011 en 9:47 pm

      Hola, Ali:

      No sé si volverás alguna vez a pasar por este blog, y si lo haces, si además se te ocurrirá leer esta respuesta a tu comentario, pero como no hay otra manera de ponerme en contacto contigo, lo hago así.

      Hoy se me ha ocurrido buscar en youtube y he encontrado esto:

      Espero que te satisfaga.

      Saludos.

  5. 7 Rafael Esquivel
    20 septiembre 2012 en 8:58 pm

    Macho…me ha encantado tu descripcion de la trilogia. La he impreso para que la lea mi mujer a ver si la pongo tambien a leer a Durrell.
    Decirte que me he el primer tomo unas 3 o cuatro veces, el segundo creo que solo dos veces, y el tercero que es mi favorito (el jardin de los Dioses) nueve increibles veces. Una vez por verando durante nueve años y siempre riendo en la cama de madrugada tal y como comentas. Aun antes de leer la anecdota….ya la voy recordando y me parto.

    Bueno.. ya que estamos quisiera que me comentaras algo de el resto de libros que has citado.
    Cual de ellos sigue mas la linea de la trilogía.

    Saludos. Rafael Esquivel


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