22
Ene
06

Sobre Matrix y su relación con el Statut, la asanblea de Batasuna y los paleles de Salamanca.

No, no estoy bajo los efectos del alcohol, los psicotrópicos ni nada de eso. Estoy plenamente consciente, y espero, querido lector, que cuando termine de leer estas lineas sea usted tan consciente como yo, o mejor aun, mucho más.

 
Echémosle un vistazo a cualquier periódico: la asamblea de Batasuna, el traslado de los papeles del Archivo de Salamanca, la gripe aviar, Almadineyáh y su plante a la diplomacia internacional, las negociaciones sobre el Statut, la OPA de Gas Natural a Endesa y sus implicaciones políticas… De vez en cuando, en la sección de economía (esa parte de un periódico que leen las personas tan serias que dejan al nivel de angangos al resto de personas serias que leen el periódico) aparece un dato como éste: "los españoles estamos en el segundo puesto entre los europeos que más trabajamos, sólo por debajo de los turcos", "la renta per capita del español medio es la mitad  de la renta per capita de la media de la Europa de los 15", "Irlanda es el país de la UE que más creció (económicamente, se entiende) durante el 2005 y la temporalidad en sus contratos no supera el 4%", "el precio de la vivienda en España se ha revalorizado en un 300% en seis años", el IPC se aleja en un 1.7% de la previsioón inicial del Gobierno, el barril de crudo Brend sube por encima de los 57$ , etc.
 
Puede que no se lo crean (seguramente jamás lo han imaginado, y muy posiblemente nunca se lo han parado a pensar), pero es el segundo tipo de noticias el que tiene mucha mayor repercusión en su vida diaria que el primer grupo. Lo de Statut, los papeles de Salamanca, la asamblea de Batasuna, etc, son solo motivos de discusión mientras uno se toma un café. Pero el echo de poderse uno tomar un café depende (y la mayoría de la gente no sabe cuanto) de las otras noticias.
 
¿Y qué cojones tiene eso que ver con Matrix, se preguntará? Se ve que, o no ha visto la película, o no la entendió de verdad (o yo me explico fatal). Más allá de crear una cierta estética, de unos efectos digitles que han marcado una época, de los constantes guiños a "Alicia en el país de las Maravillas", del rollo a medio camino entre el zen y el gnosticismo y de lo underground que la ha hecho famosa, esa película tiene un mensaje que, de tan evidente, parece pasar desapecibido. Repasemos el asunto: Un extraño grupo contacta con una persona que tiene una doble vida. Por el día trabaja en una gran compañía, y de noche es un hacker. Él se hace una pregunta: "¿Qué es Matrix?", pregunta que ha encontrado navegando por la red. El grupo decide "despertarlo", y hacerle tomar conciencia de que toda la vida que él creía estar llevando es falsa. En realidad es una célula de una inmensa batería que da energía a un mundo gobernado por las máquinas, y el grupo resulta ser la "Resistencia" a esa "ocupación". Lo demás, sinceramente, me parece intrascendente.
 
En la banda sonora de la película hay una canción que es explícita a más no poder. Es de Rage Against The Machine, y su título es "Wake Up!" (¡Despierta!). La canción termina con el cantante desgañitándose mientras grita WAKE  UP!, como en un intento desesperado por conseguir que sus oyentes se den cuenta de lo que ocurre. ¿Y qué ocurre? Ahí está la metáfora, señores, ahí está la metáfora. ¿Qué es Matrix?
 
Pues lo interesante de la película es eso, que es una imensa metáfora. Matrix es una gran mentira, una idea perfecta que nos han enseñado desde pequeños, la de que vivimos en una sociedad democrática, que el pueblo es soberano, es el que emana el poder y el único que tiene legitimidad para otorgar gobierno. En Matrix, la gente cree que vive, que controla su vida, que con su voto decide cómo se gobierna, etc. Pero la realidad es bien distinta. La realidad es que eso es tan sólo una pantalla, una mentira, una patraña. La realidad es que al sistema está gobernado por máquinas, y sólo le interesas en tanto y en cuanto te pueden utilizar para generar energía. La realidad es que las máquinas -las grande empresas- condicionan mucho más el gobierno de cualquier país que los millones de votos que depositamos en las urnas, y a esas empresas sólo les interesamos en tanto y en cuanto les generamos beneficios (bien como mano de obra o bien como consumidores). Es más, mediante la publicidad y los medios de comunicación, no sólo consiguen que compremos lo que ellos producen, sino que ya consiguen modificar nuestros deseos, crearnos nuevas necesidades, y controlar, en suma, nuestras vidas. Son los grupos de gente consciente de lo que realmente ocurre (¿grupos de izquierda, antiglobalización, etc?) los que intentan hacer ver a la gente que las cosas no son tan bonitas como nos las pintan. Internet es un medio privilegiado para propagar estas ideas.
 
Yo no sé si ustedes estarán de acuerdo con este punto de vista o no, pero para mí es muy evidente que la película dice eso. Tremendamente evidente.
 
Ahí va mi reflexión: ¿saben ustedes que mientras el Statut, el Archivo de Salamanca, la gripe aviar y todo eso llena no sólo las primeras páginas sino casi la totalidad de los periódicos, el Gobierno está negociando con los sindicatos mayoritarios y la patronal la reforma laboral? ¿Sabe la gente que la verdadera noticia, la que realmente puede afectar seriamente sus vidas (lo que van a cobrar, los seguros a los que van a tener derecho, lo que cotizan a la Seguridad Social, lo que le puede costar a una empresa despedirlo, los motivos por los que puede hacerlo, el tipo de contrato más barato, etc) se está cociendo lejos de las miraas de todos mientras se nos entretiene con temas que a la hora de la verdad apenas nos van a afectar a la inmensa mayoría? ¿por qué ese silencio informativo? ¿por qué un Gobierno que se hace llamar socialista y que pretende aglutinar a la izquierda negocia la reforma laboral casi como si de una conspiración se tratara?
 
Aun más, ¿por qué en la vida política española (gobierne el partido que gobierne) parece haberse instalado el tan cacareado "clima de crispación"? Llevo desde que tengo uso de razón escuchando hablar de la crispación política de este país, de la irreconciliable brecha que separa a socialistas y populares, recurriendo hasta la nausea al tópico de "las dos Españas", cuando a la hora de la verdad, el programa electoral de una y otra formación coincide en una barbaridad de puntos, y en lo que a economía se refiere son prácticamente indistinguibles ambos partidos. ¿No será que en el fondo, en lo esencial, son los dos tan parecidos que tienen que marcar terriblemente las diferencias para hacerse con un electorado?
 
Reconozcámoslo: el Congreso de los Diputados puede decir misa, que usted va a tener que trabajar cuarenta horas semanales más lo que a la empresa le convenga, se ponga usted como se ponga. El mercado manda, el dinero es el dinero, y lo importante es la productividad. ¿Quién concibe un partido que dice ser socialista pero económiocamente capitalista? Entérese bien de una vez: el pueblo soberano puede emanar el poder de derecho, pero quien gobierna de hecho es el mercado. Es el mercado empresa quien decide a qué hora se levanta, cuántas horas se puede dedicar usted a sí mismo al día, cuántos días al año, cómo ha de vestir, etc. Pero hay más, los medios de comunicación (en especial la televisión), mediante la publicidad, los que a usted le crean sus deseos, los que modifican su conducta, los que generan a su conveniencia modelos de comportamiento, de consumo, imágenes a seguir.
 
David Wheldon, ex-director mundial de Coca-Cola, dijo en una ocasión: <<Ante la dificultad de prever cómo será el consumidos del futuro, la solución es crearlo nosotros mismos desde el presente […] Con la ayuda de buenas ideas y de buena publicidad, el consumidor del futuro va a estar donde queremos que esté […] La mejor manera de prever el futuro es crearlo.>>
 
El efecto de la publicidad sobre nuestro subconsciente es atroz. Muchos fumadores son fieles a una marca, y sin embargo no pueden distinguir su marca de otra en pruebas de laboratorio. La conclusión es que la gente <<fuma una imagen, la idea de un modelo a seguir>>.
 
Los gobiernos están atados de pies y manos a las exigencias del mercado. Han de conseguir votos, y para ello son fundamentales los buenos resultados económicos. Es igual que a usted apenas le dé para llegar a fin de mes, si los indicadores macroeconómicos dicen que la economía va bien, usted se lo cree. Ha tenido mala suerte, sólo eso.
 
Los partidos políticos se mueven por un único interés: alcanzar el poder. Da igual la motivación que tengan, ya sea hacer algo grande por la sociedad, ya sea poner en puestos de importancia a sus amigos, ya sea corregir lo que se considera un error, ya sea robar a mansalva y enriquecerse a costa de las arcas públicas o de las concesiones de las empresas privadas. En último término, si no tienes el poder no cuentas. Si los dos grande partidos, los únicos que tienen posibilidades reales de gobernar, son demasiado parecidos, la lucha por el poder es encarnizada -porque se efectua dentro de una misma facción-, y se ponen de manifiesto más que nunca y con una crudeza inverosimil las pocas diferencias que haya entre ellos. Por ello, en la lucha por el poder, lo que cuenta son los escándalos, lo accesorio, lo que no es esencial. En lo esencial, el modelo económico que debe regir el país, la cosa está clara, y mientras que no se toquen los intereses personales, nadie va a levantar la voz.
 
Los medios de comunicación viven de la publicidad. Un medio de comunicación no vende programas a un público, sino que vende público a las empresas. Vende potenciales compradores. A las empresas les interesa que el mercado siga siendo tal y como es, o que redunde en su propio beneficio. Un cambio radical sería nefasto para ellas, así que apoyan (comprando los espacios publicitarios) a un cierto medio de comunicación u a otro, pero siempre y cuando ese medio, tomando el partido que tome, nunca se desvíe demasiado hacia los extremos. Así se explica tanta crispación. Y también de paso la telebasura. Lo importante es que no nos hagamos conscientes de que nos chupan la vida, esclavizándonos en nuestro trabajo para ganar el dinero suficiente como para comprarles lo que nos enseñan a que queramos comprar. Si aun alguien no ve la metáfora de Matrix (esas bañeras en las que se las tenía a la gente dormida mientras unos tuvos les chupaban la vida), pues no sé cómo explicarlo ya.
 
Ah, por cierto, WAKE UP!!!!!!!
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1 Response to “Sobre Matrix y su relación con el Statut, la asanblea de Batasuna y los paleles de Salamanca.”


  1. 1 Rafa
    26 enero 2006 en 2:56 am

    Esta es una de las mayores verdades que he leido en los últimos tiempos, y te aseguro que he leido mucho…Deberías escribir en una revista de opinión y yo debería ser novelista, pero ya ves, hemos acabado en el insondable pozo de los números y los cables. Quizás en nuestra próxima reencarnación tengamos más suerte.Llegarás lejos.


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