03
Ago
07

Verdades que duelen.

Ya lo decían los Aerosmith en Living on the edge, "somethig’s wrong in the World today". Algo falla en este mundo cuando todo un Premio Nobel en Medicina reconoce que la industria farmacéutica retira los fondos de las investigaciones de productos capaces de curar una enfermedad porque le resulta más rentable que tú sigas enfermo de por vida y consumas sus otros medicamentos, aquellos que no te terminan de curar nunca, o que se deje de investigar en fármacos que pueden salvar vidas en el Tercer Mundo, porque allí nadie tiene dinero para pagarlos (http://www.humanidadenred.org/index.php?option=com_content&task=view&id=6926&Itemid=143).

Hace unos días salió en todos los informativos que en Estados Unidos se había televisado (por CNN y Youtube, http://www.cnn.com/2007/POLITICS/07/23/debate.transcript/index.html) un debate con los principales aspirantes a la candidatura a la Casa Blanca por el Partido Demócrata. Una ciudadana enferma de cancer preguntó a los candidatos a candidato por qué no tenía acceso a un sistema sanitario gratuíto. Sólo Obama, el precandidato negro, se atrevió a hacer la pregunta: ¿Cómo es posible que la nación más rica y poderosa del mundo no se pueda permitir un sistema gratuíto de salud pública, algo que sí tienen el resto de países desarrollados?

La razón es tan triste y desoladora como espeluznante. Tanto que la mayoría de la gente rechaza de plano tal posibilidad, y cierran ojos y oídos ante tal horror: en los sistemas capitalistas, lo importante es el dinero. El dinero es lo único que tiene valor. Tu vida, la vida de todos, se mide en monedas. Cualquier cosa que se haga será en favor de ganar dinero, excepto si es un error. Incluso todo aquello que suponga un gasto es visto exclusivamente como una inversión.

¿Por que de repente el Protocolo de Kioto es tan importante, y así, por las buenas los gobiernos de todo el mundo (incluído los Estados Unidos, absolutamente reticente a cualquier política ecológica que le suponga pérdidas a su economía) se ponen de acuerdo en que el cambio climático es una realidad y que no es algo que vaya a afectarle a nuestro tataranietos, sino a nosotros mismos? Pues muy sencillo: Porque las aseguradoras (que son, junto con los bancos, los motores del sistema capitalista) reconocieron, después de tres veranos consecutivos de desastrosas inundaciones en Europa, que ignorar el cambio climático y no hacer nada para paliarlo les supondría pérdidas incalculables anualmente. Eso ocurrió samanas antes de que Katrina destruyera Nueva Orleans.

Aun hay más: el polémico 11S (http://foro.migui.com/phpbb/viewtopic.php?t=4786). Hace algunos días leí esto y lo mandé a varios de mis amigos. Hago cosas de estas de vez en cuando, pero no me suele contestar nadie, bien porque piensen que soy un paranoico que ve conspiraciones en todas partes, bien porque ni se molesten en ver lo que les digo, bien porque se puedan sentir molestos de tener que preguntarse si sus cómodas vidas no son más que una mascarada y un timo. Me sorprendió que varios de ellos me respondieran, todos alucinados en mayor o menor medida por la información que aparece en la página y en los video. Lo más curioso es que ninguno de las personas más inclinadas a la izquierda a quienes se lo envié me respondieron. Cuando les pregunté cara a cara, todos coincidieron: "no me sorprendió, era algo que ya me imaginaba".

Mucha gente no quiere darse cuenta de la realidad: nuestro sistema político-económico es una inmensa mentira. Los políticos no es que sean una panda de sinvergüenzas que están ahí sólo para trincar, sino que son una panda de marionetas al servicio de los verdaderos poderes: los que manejan el dinero. Mucha gente se horroriza y cierra los ojos ante afirmaciones como esta, o más crueles, como las de que una empresa farmacéutica pueda dejar de desarrollar un fármaco que podria salvar vidas porque no es rentable económicamente, o que un gobierno pueda decidir escenificar un atentado (con víctimas reales, con muertos de verdad) para poder justificar una guerra, una guerra que van a dirigir desde despachos, lejos del campo de batalla, por gentes a las que no conocen, pero que les va a permitir poner en marcha la maquinaria del sistema, gastar las armas para poder justificar la compra de más armas, destruir un  país para justificar que sus empresas se planten allí para tener que reconstruirlo… Cada vez que un político ondea una bandera, me pongo a temblar. Eso significa que van a apelar a tu corazón, a tu parte irracional, para justificar algo que la cabeza no podría justificar. Los políticos mediocres se escudan en razones de Estado, en banderas, en himnos, para ocultar que no saben hacerlo bien, o para justificar que están a punto de matar. Pero SIEMPRE se hace la guerra por dinero. SIEMPRE.

Yo creo que en la vida lo más importante es eso, la vida. Ningún ser humano debería medirse en monedas. Cualquier vida vale más que todo el dinero del mundo, y un mundo en el que el dinero vale siempre más que las personas, es desde luego un mundo patético.

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