20
Jun
11

El bueno, el feo y el malo.

Los diputados de Izquierda Unida en Extremadura tenían ante sí una difícil papeleta para comenzar la legislatura: nada menos que ser la moneda que PP y PSOE lanzarían al aire para decidir cuál de ambos partidos se quedaba con el Gobierno de la Comunidad Autónoma. No los envidio precisamente: dar vía libre a la derecha o ser, una vez más, los lacayos de los socialistas. Tras semanas de presiones y de debates, de intensa meditación y diálogo, finalmente se han decantado por abstenerse, aun cuando eso signifique la llegada al poder en Extremadura de la derecha.

Se puede estar o no de acuerdo con la decisión. Yo no voy a valorarla. Tampoco soy portavoz de nadie, y mi opinión no es más que eso, mi opinión. Lo que me parece imperdonable es el acto de mourinhismo que está realizando El País (y supongo que la SER y por extensión la cúpula política del PSOE), con titulares como IU entrega Extremadura al PP (titular que ha día de hoy ha sido varias veces reformulado y que ya no se encuentra en la web), debates como ¿Es coherente que IU entregue el gobierno extremeño al PP?.

Me parece completamente indecente que el PSOE y su entorno mediático utilice un truco tan sucio para desviar la atención del que para ellos debería de ser el punto principal: que han perdido el apoyo de su electorado. Me parece completamente indecente que se utilicen argumentos de afinidad ideológica con uno de los pocos partidos íntegros del panorama político nacional, cuando el PSOE se ha prostituído sin el más mínimo pudor para conseguir el poder, ha ninguneado al electorado de izquierdas, lo ha utilizado como primera fila de choque cuando ha necesitado debilitar a la derecha, para luego venderse vilmente sobre sus cadáveres aun calientes. Es indignante –sí, indignante– que el partido de la geometría variable, el que se negó a formar un frente de izquierdas para gobernar España, el que buscó preferiblemente el voto de la derecha nacionalista antes que el apoyo natural de la izquierda, el que se bajó los pantalones frente a los mercados, el que durante los años de boom inmobiliario y boyante economía no pestañeó siquiera por defender a los trabajadores –en especial a los jóvenes– de la explotación laboral e inmobiliaria, ese partido que ha convertido en un insulto la palabra socialista se lleve ahora las manos a la cabeza cuando ve que le desmontan el chiringuito extremeño.

No sé qué debían haber hecho los diputados de IU en extremadura. Sinceramente, no lo sé. Cada vez que intento ponerme en su situación me parece todo un marrón que te cagas. Por eso me parece extraordinariamente irresponsable y revelador la actitud del entorno socialista. Irresponsable en el sentido de ausencia de responsabilidad, de sentido crítico, de autocrítica. Revelador con respecto a lo que consideran realmente importante: han perdido el poder, y eso es lo único que parece importarles.

El PSOE está reafirmando con sus hechos, una vez más, que no ha entendido lo que está ocurriendo en España desde el 15 de mayo. En un ejercicio de completa ausencia de autocrítica, culpa a IU de la pérdida del poder. Vuelve a ponerse en evidencia. Lo único que el importa es el poder, y en su esquema mental, el poder es cosa de dos: o gobierna el PP o gobierna el PSOE. Cuando las cosas no le salen bien, el feo se alía con el malo contra el bueno. El PSOE parece no comprender que quien vota a IU lo hace sabiendo precisamente que no está votando al PSOE. Si los votantes de IU quisieran que gobernara el PSOE, hubieran votado PSOE. El PSOE también parece no haberse enterado de lo que ocurrió entre el 15 y el 22 de mayo, en esas asambleas populares improvisadas en las que se discutía de política, se debatían los programas y se hablaba de ideas y de valores, más allá de siglas o de colores.

En otras elecciones, hubiera considerado probablemente que IU le había hecho el caldo gordo a la derecha. En otras elecciones, con otras condiciones sociales. Pero en estas elecciones, las elecciones del 15M… No, señores “socialistas”, no. IU ha recogido parte del desencanto social, un desencanto que va dirigido en buena medida contra dos partidos acomodados en la alternancia del poder, acostumbrados a mandar y a hacer callar. IU ha sabido desde el principio escuchar a la gente y ofrecerles una alternativa. Y la sociedad en su conjunto –en particular el electorado de izquierdas– ha decidido que la única manera de hacer que el PSOE deje de correr como un lacayo detrás de los mercados es retirándole su apoyo. ¿Qué partido con dos dedos de frente iba a apoyar otro partido al que ha dado la espalda su propio electorado?

Se me ocurre algo. Se me ocurre que precisamente IU no ha cosechado aun un mayor éxito en estas elecciones por la sospecha de buena parte del electorado abstencionista de que votar a IU es como terminar votando al PSOE. Se me ocurre que tras lo ocurrido en Extremadura la gente empiece a ver a IU no como el suplente del 11 inicial, cuando las estrellas están cansadas y quieren descansar para otros partidos más importantes. Se me ocurre que tras lo ocurrido ayer en Mérida, IU empiece a ser vista como una verdadera alternativa, un paso adelante hacia el fin del bipartidismo.

Al PSOE sólo le recomiendo que deje de echarle las culpas al árbitro y empiece a pensar más en la ciudadanía y menos en el poder. Si para ellos está claro que el malo es el PP, tendrán que empezar a pensar seriamente quién es el bueno y quién es el feo. Lo mismo resulta que las cosas ya no son como eran hasta ahora.

Anuncios

0 Responses to “El bueno, el feo y el malo.”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: