Archivo para 29 noviembre 2011

29
Nov
11

Cómo escribir una Bewerbung (2): la disposición del contenido en la carta de presentación (Anscreiben)

Parece ser que la anterior entrada sobre cómo escribir una Bewerbung está teniendo cierta aceptación. Me alegra que la encontréis útil. Continuamos pues ahora con la disposición del contenido en la carta de presentación (Anschreiben) y demás formalismos.

Las costumbres alemanas dan mucha importancia a la presentación de la Bewerbung: desde el tipo de papel usado o la calidad de la carpetilla, hasta la observación de unas reglas standar pero no escritas sobre dónde, cuándo y en qué términos debe aparecer cada dato.

En primer lugar nos centraremos en cómo disponer sobre el papel (o dentro del archivo de texto a enviar) las diversas informaciones dentro del Anschreiben (carta de presentación). Usaremos el siguiente ejemplo sacado del portal de empleo Staufenbien.

Lo primero que podemos observar (aun sin saber alemán) es que la carta de presentación cabe en un folio. Esto es lo normal, y podríamos decir que está prohibido superar ese límite de un folio. De hecho, si nos fijamos bien, los párrafos que forman el cuerpo de la carta ocupan aproximadamente la tercera parte de un folio. En lo posible, nos mantendremos lo más fieles posibles a esa medida. Además, observamos que existen tres partes bien diferenciadas por los sangrados y los párrafos: una primera parte de cabecera con datos (nombres, direcciones, teléfono, una fecha), el cuerpo central de la redacción como segunda parte (que consta del título de la carta, de la fórmula de cortesía para el saludo y, en este caso, de cinco párrafos) y de la parte final, con cuatro lineas muy breves y separadas entre sí. Entremos pues ya a detallar cada una de esas partes:

La cabecera se compone de tres grupos de datos. En primer lugar aparecen los datos del solicitante, en el siguiente orden: nombre y apellidos, nombre de la calle y número del domicilio, código postal y localidad (si se escribe desde fuera de Alemania, indicar además entre paréntesis el país), teléfono de contacto (Tel. para indicar una linea fija, Handy para indicar un teléfono móvil; incluir el prefijo del país en caso de no ser un teléfono alemán) y dirección de correo electrónico. Como podéis observar, cada conjunto lógico de datos va en una linea aparte. Todos aparecen alineados a la izquierda, aunque es también común encontrarlos como cabecera del documento, como en este ejemplo.

Tras una linea en blanco, aparecen ahora los datos de la persona o institución a la que va dirigida la carta. El orden es el siguiente: nombre de la empresa o institución que oferta la plaza, nombre de la persona que oferta el puesto (normalmente aparece en la oferta de empleo; en el caso de que no lo hiciese, no se escribe, como es lógico), cargo que ocupa esa persona dentro de la empresa (sólo en el caso, naturalmente, de que aparezca en la oferta de empleo; en nuestro ejemplo ese dato no aparece), nombre de la calle y número de la dirección de la institución o empresa (viene en la oferta de empleo), y el código postal seguido de la localidad. Cada grupo lógico de datos en una linea, justificado a la izquierda.

Primera duda: voy a enviar mi Bewerbung por correo electrónico. ¿Pongo la dirección postal de la empresa y su código postal? Respuesta: SÍ. Seguramente te parezca superfluo o incluso ridículo, pero es altamente recomendable que lo hagas. Recuerda que como ya advertimos, los Bewerbungen se rigen por una colección arbitrarias de reglas de cortesía. Se espera de una persona que va a trabajar para una empresa que conozca esas reglas y las respete, pues constituyen el protocolo de comunicación oficial alemán (tanto a nivel público como entre o dentro de empresas privadas). Los alemanes tienden a ser especialmente estrictos en el cumplimiento de las normas (para bien y para mal). Así que una de las primeras cosas que dirá de ti tu Bewerbung es si conoces y cumples las reglas de presentación por escrito. Por eso, aprovecho aquí para remarcar algo muy importante: SIGUE AL PIÉ DE LA LETRA CADA UNA DE LAS INDICACIONES QUE SE DAN EN ESTE ARTÍCULO, A NO SER QUE CONTRADIGAN ALGUNA REGLA QUE PROVENGA DE UNA PERSONA CON EXPERIENCIA PROFESIONAL EN EL TEMA DE ESCRIBIR BEWERBUNGEN EN ALEMANIA (aprovecho también para declinar toda responsabilidad que pueda derivarse de que sigas las normas que aquí indico; el responsable último de tu solicitud de empleo eres tú; usa mis reglas como una guía, pero deja que alguien con experiencia profesional revise tu solicitud antes de enviarla, y sigue sus consejos por encima de los míos).

Un detalle importante que no aparece en el ejemplo pero que hay que conocer bien es el tratamiento que hay que usar con nuestro interlocutor. Si esa persona tiene el título académico de doctor o doctora, entonces escribiremos “Dr.” antes de su nombre y apellidos. Los alemanes dan una gran importancia a estos detalles. Tanto que si una persona tiene dos o más doctorados, se escribe tantos “Dr.” como doctorados tenga. Sí, puede parecernos cómico, pero no es del todo infrecuente encontrar cartas dirigidas al “Dr. Dr. XXXX XXXX”. También hay que tener en cuenta si la persona es además catedrático, que en alemán se dice Professor (ojo con decir que eres profesor de clases particulares o incluso de un instituto de enseñanza, porque esa palabra, Professor, se reserva en alemán a los catedráticos de universidad). Como necesariamente, un catedrático es además doctor, a los catedráticos se les trata de “Herr/Frau Professor Doktor”, con lo que incluso podríamos encontrarnos algo así en el remitente o receptor de una “Herrn/Frau Prof. Dr. XXXX XXXX”, o incluso “Herrn/Frau Prof. Dr. Dr. XXXX XXXX”. Para complicarlo aun más, hay doctores en medicina, ingeniería, filosofía, teología, etc. Un completo tratamiento de los tratamientos puede leerse (en alemán) en el correspondiente artículo de la Wikipedia.

Tras los datos del receptor aparece una linea en blanco, y luego la localidad desde la que escribes, una coma y la fecha. En Alemania la fecha se escribe de la siguiente manera dd.mm.aaaa, donde dd es el día del mes, mm es el ordinal del mes (marzo es el 03 -ojo, con un cero delante-, octubre es el 10…) y aaaa es el año (cuatro cifras). Un detalle importante: estas cifras están separadas por puntos. Nada de barras, rayas o espacios. Tras la cifra del año no aparece ningún punto. La localidad y la fecha deben ir en la misma linea y pueden ir justificadas (juntas) a la izquierda o a la derecha (en la mayor parte de los ejemplos que he visto, aparece a la derecha).

Seguidamente entramos ya en el cuerpo de la carta de presentación. Se dejan dos, tres o cuatro lineas en blanco (eso depende un poco de cómo te quede al final de espaciada la carta, procura que el cuerpo del Anschreiben quede lo más centrado posible).

Lo primero en aparecer (debería aparecer justificado al centro, especialmente si, como es lo más usual, sólo ocupa una única linea) es el título, en negrita. Viene a decir: “su anuncio para el puesto de XXXX”, a veces completado con la mención del lugar en el que se publicó la oferta de empleo y la fecha en la que apareció publicada (por ejemplo: “su anuncio para el puesto de ingeniero industrial publicado en el Südeutsche Zeitung del 16.10.2011”). Esto puede ponerse dependiendo del tamaño de la empresa y de la importancia del puesto. Si la oferta es para director de marketing de una empresa pequeña, debería bastar con indicar sólo el puesto. Si se trata sin embargo de un puesto para cubrir unas prácticas y la empresa es, por ejemplo, Deutsche Bank, que está presente en toda Alemania, lo mejor es indicar la referencia de publicación del anuncio. Se trata de facilitarle el trabajo a quien tiene que leer la carta. Recuerda que ésa es la persona que decidirá si te dan o no el puesto…

Lo siguiente que aparece, tras una linea en blanco, es la fórmula de saludo. Hay que distinguir tres casos: que la persona a la que te dirijas sea una mujer, que sea un hombre o que no venga especificado en el anuncio. En el primer caso, se ha de escribir “Sehr geehrte Frau XXXX,”, donde XXXX es el apellido. En el segundo caso hemos de escribir “Sehr geehrter Herr XXXX,”. Ojo: para las mujeres, geehrte termina en ‘-e‘, mientras que para los hombres termina en ‘-er‘. Cosas de la declinación del artículo en alemán… En el caso de que no sepamos a quién nos dirigimos, usaremos un socorrido “Sehr geehrte Damen und Herren,”. Aquí la terminación es en ‘-e‘. Esta es, sin embargo, la opción menos recomendada (en la medida de lo posible, intenta enterarte por todos los medios quién va a ser tu interlocutor). Un detalle más: esa linea termina con una coma. No la olvides.

He olvidado mencionar que en este caso no es necesario escribir todos los títulos. Bastará con colocar el de mayor importancia (si tiene varios doctorados bastará con mencionar sólo uno en el saludo): “Sehr geehrter Herr Dr. XXXX”, “Sehr geehrte Frau Prof. XXXX”. También puede que hayas observado que en el membrete con la dirección de la persona a la que escribimos, en caso de ser un hombre, escribí antes “Herren“, con una ‘n’ al final, y sin embargo en el saludo no lo he escrito. No es una errata, son cosas de las declinaciones del alemán.

Los siguientes párrafos son el cuerpo del Anschreiben. Nuestro ejemplo comienza presentando los puntos fuertes del solicitante: es ingeniero informático, con experiencia en cierto campo (integración de módulos de software) durante los estudios y varias prácticas, entre ellas una en la BMW. Probáblemente (no disponemos del anuncio para comprobarlo), estos sean los primeros dos o tres puntos del anuncio: titulación y experiencia previa en un puesto en concreto.

La siguiente frase es la motivación por la que el candidato se postula para el puesto: “En base a mis interes en el desarrollo de sistemas me gustaría apoyar (aquí en el sentido de colaborar) a su empresa para obtener así más experiencia práctica”.

Con esta simple entrada ya hemos cubierto las dos primeras preguntas que uno debe hacerse para escribir el Anschreiben: ¿Qué intereses y conocimientos especiales poseo? y ¿por qué quiero acceder exactamente a ese puesto?

El siguiente párrafo nos dice a qué se dedica exactamente ahora y qué ha estado haciendo hasta ahora: el curso que está cursando ahora en la universidad, que el semestre anterior lo cursó en el extranjero (Viena), y que ha participado en seminarios y talleres sobre informática. Todo este párrafo viene a reforzar las respuestas a las dos preguntas antes formuladas, pero además indican una información más que es ciertamente interesante: el candidato está diciendo implícitamente cuándo va a terminar, probablemente, sus estudios (con el nuevo sistema de grados, será al finalizar el siguiente semestre), y además deja caer el valor añadido de la experiencia internacional.

El cuarto párrafo trata de conocimientos más técnicos, y probablemente condensan los siguientes puntos de la oferta de empleo: experiencia de varios años como programador (no dice que sea profesionalmente, por lo cual el evaluador interpretará que no lo ha sido, ya que si lo hubiera sido, lo diría) de varios lenguajes de programación (C, C++, C# y Visual Basic). Cierra el párrafo añadiendo que dispone de ciertas características (iniciativa propia, talento organizativo y disposición para el aprendizaje) que con toda seguridad son requisitos del puesto (aparecen sin duda alguna en el anuncio) y que además pueden desprenderse de lo ya dicho hasta ahora: la inciativa puede deducirse de su estancia un semestre en Viena; la disposición al aprendizaje, de su participación en seminarios y talleres; su talento organizativo puede suponerse de su experiencia de integración de módulos de software.

Por último, la disposición final para realizar una entrevista: “Me gustaría apoyar a su equipo mediante una colaboración con total entrega. Estaría encantado de recibir una invitación para una entrevista personal”. Aquí hay un punto interesante más que indicar: el entusiasmo con el que el candidato está dispuesto a colaborar. Compara la frase: “Me gustaría mucho colaborar con su equipo.” con esta otra: “Me gustaría apoyar a su equipo en una colaboración llena de entrega.” Hay una diferencia subjetiva, ¿verdad? Este es el tipo de cosas que marca la diferencia y que comentábamos en el primer post sobre el contenido del Bewerbunsschreiben. Con esta forma de expresar la misma idea, el candidato pone de manifiesto también su capacidad de entrega y entusiasmo, su disposición a entrar en ese equipo. Probablemente fuese uno de las características que aparecen hacia el final del anuncio como deseables. Por último, la fórmula para proponer una entrevista: “Estaría encantado de recibir una invitación para una entrevista personal”. Esto es ya mero formalismo, pero, como otras tantas reglas arbitrarias de la escritura de los Bewerbungen, es necesario escribirlo.

Y llegamos a la parte de despedida y cierre del Anschreiben. El saludo de despedida: “Mit freundlichen Grüßen”. Si no consigues escribir el caracter ‘ß’ puedes copiarlo de este mismo post y pegarlo. Los alemanes comprenden perfectamente que si escribes desde el extranjero, no dispongas de una tecla para escribir la ‘ß’, así que puedes sustituir ese caracter por una doble s (‘ss’). Por otra parte, es para ellos una muestra de cortesía que te molestes en buscar la forma de escribirlo correctamente. Posiblemente ni siquiera se den cuenta de que has escrito correctamente la ‘ß’ (que, para los curiosos, se pronuncia “scharfes es”), pero sí que se darán cuenta de que no te has tomado la molestia o no has tenido la inteligencia de buscar en internet el carácter, copiarlo y pegarlo… Eso ya dice algo de ti.

Pero sigamos con la fórmula de despedida. En los últimos tiempos se está poniendo de moda la fórmula de despedida “Freundliche Grüße”, que es menos formal. En un seminario al que acudí para aprender a redactar un Bewerbung nos dijeron que la fórmula es a veces incluso preferible a la tal vez demasiado pomposa y ceremoniosa “Mit freundlichen Grüßen”, que empieza a sonar demasiado arcaica. “Freundliche Grüße” suena más moderno, más acorde con los tiempos. Mi consejo personal es que te informes antes de cómo puede ser la persona a la que vas a enviar tu Bewerbung (si es joven o mayor, si aparenta ser una persona abierta, o es más conservadora) y decidas por ti mismo. En cualquier caso, ante la duda, la expresión “Mit freundlichen Grüßen” por parte de un extranjero es siempre perfectamente correcta.

Luego aparece la firma, con la fecha y la localidad (sí, otra vez). Firmar la carta es importante, lo cual supone hoy en día un pequeño problema, ya que buena parte de los Bewerbungen se realizan por internet. El mismo problema lo vamos a encontrar con el curriculum, ya que los alemanes acostumbran a firmar también el curriculum. Si te es imposible acceder a un scaner (algo cada día más improbable, afortunadamente), puedes sencillamente teclear tu nombre. Sin embargo siempre será mejor poder firmar un papel, escanearlo y colocar la imagen en el documento. Esto demuestra tu disposición a seguir las normas (por complejo o molesto que sea el proceso), tu capacidad de realizar los esfuerzos necesarios para obtener los resultados deseados, y también, por qué no, cierta destreza mínima con herramientas ofimáticas.

La última linea, “Anlage”, indica qué documentos acompañan al Anschreiben. En este caso no se ha escrito nada, pero lo normal es que a continuación aparezca una lista con los siguientes documentos:
Lebenslauf (curriculum vitae)
Academischen Titel (títulos académicos)
Zeugnisse (notas académicas)

Y todos los documentos que consideres necesarios. De ello hablaremos en un post aparte.

En esta página podéis encontrar más muestras de tipos de Bewerbungsschreiben. Aun cuando no sepáis alemán, os servirá para ver las distintas posibilidades en cuanto a la configuración estética de la información.

Entradas relacionadas: Cómo escribir una Bewerbung (1): el contenido de la carta de presentación (Anschreiben).

24
Nov
11

Vicenç Navarro, sobre el “tsunami” electoral

Añado aquí un vínculo al análisis que ha hecho el Profesor Navarro del resultado electoral. No nos dejemos engañar por los medios. Los números no engañan.

Artículo relacionado: Hay alternativas.

21
Nov
11

La noche del 20N (de 2011)

Sin comentarios.

14
Nov
11

Hay alternativas

Acabo de recibir el siguiente correo electrónico, con el siguiente archivo adjunto:

Enlace al archivo hayalternativas.pdf.

NOTA DE LOS AUTORES

Hace un par de meses, la Editorial Aguilar, mostró su interés por publicar nuestro libro HAY ALTERNATIVAS. Propuestas para crear empleo y bienestar en España, que nos prologó Noam Chomsky. Cuando ya se había concretado como fecha de publicación el libro el 19 de octubre y se había comenzado su promoción en la web de Aguilar y en librerías, los editores nos comunicaron que la empresa deseaba retrasarla sin otra explicación de por medio, lo que nos obligó lamentablemente a desestimar su publicación en esa editorial. Se confirmaba así lo difícil que resulta difundir en España, en los momentos en que son más necesarias que nunca -como ahora en periodo pre-electoral-, ideas alternativas al pensamientoúnico que predomina en el debate político y social.

Para solventar esta situación hemos optado por ofrecer nuestra obra gratuitamente en formato pdf a través de la red y en una nueva edición impresa en Ediciones Sequitur que, con la colaboración de ATTAC España, se ha arriesgado a
publicar rápidamente este libro que estará en librerías al precio de 10 euros a partir del 31de octubre.

Tenemos la firme convicción de que solo haciendo que la ciudadanía sepa lo que de verdad está sucediendo en nuestra economía y divulgando las alternativas que existen a esta aguda crisis del capitalismo podremos salir de ella con más
empleo y bienestar social, como demostramos en este libro. Por eso llamamos a divulgar esta versión en pdf, a estudiarla y difundir sus propuestas y pedimos a todos los lectores que se conviertan ellos y ellas mismas en distribuidores del libro una vez que se encuentre impreso.
Contra la censura de los grandes oligopolios y el pensamiento único que imponen los poderes económicos, financieros y mediáticos defendamos la pluralidad y la libertad de pensamiento conociendo y difundiendo el pensamiento crítico.

Puedes descargar el libro gratuitamente aquí o en

Web de Vicenç Navarro
Web de Alberto Garzón
Web de ATTAC España
Web de Editorial Sequitur
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Nota de IDP: La editorial Aguilar forma parte, junto con Alfaguara, Altea, El País-Aguilar, Santillana y Taurus, entre otras, del Grupo Santillana, perteneciente, a su vez, al holding PRISA. Los accionistas mayoritarios de PRISA son la familia Polanco (35,016% de las acciones) y, desde mediados del año pasado, un fondo de inversión norteamericano, la Liberty Acquisition Holdings Corp. (57,7% de las acciones). Este hedge fund agrupa a más de 70 grandes inversores,
entre los que figuran GLG, Taurus, Glenhill, Millenium, T Rowe Price, First Eagle, Soros Fund, Fortress, Teachers Advisors, Canada Pension Plan y los bancos Citigroup, Credit Suisse, Deutsche Bank y Morgan Stanley.
Os pedimos a tod@s vuestra colaboración para demostrar a quienes han intentado silenciar este texto que su tiempo se está terminando: difundid todo lo posible el pdf. La ocultación de alternativas en los falsimedia convencionales es ya
más que indignante. La ciudadanía toda tiene que luchar para que algún día se les puedan exigir responsabilidades. El silencio o la manipulación están tratando de tapar estafas, saqueos, asesinatos Cuando lo que se ocultan son crímenes, el silencio también es criminal.

Los medios de desinformación se han convertido hace ya tiempo en cómplices de la barbarie.

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Per un desenvolupament sostenible, abans d’imprimir aquest correu valora si cal fer-ho.

13
Nov
11

El retorno de los brujos

Desde la distancia observo no sin preocupación las elecciones que se nos vienen encima y en las que no podré participar. Las encuestas -que pienso que deberían estar prohibidas por ley con pena ineludible de 20 años de cárcel- indican que regresa al Gobierno el PP. No soy de los alarmistas que agitan la bandera del miedo. El PSOE no lo ha querido hacer bien, así de sencillo. Ha tenido tiempo de sobra para hacer y deshacer todo aquello que ahora promete cumplir de verdad. Lo siento, señores del PSOE, la ciudadanía ya no les cree.

Me preocupa aun más lo que está por venir. Soy de los que opina que, por muy mal que lo ha hecho el PSOE (y lo ha hecho muy mal), se le achaca una culpa mayor de la que realmente tiene. “La economía no la hacen los Gobiernos, la hacen las empresas“, lo cual es probáblemente en lo único que el señor Berlusconi y un servidor vamos a estar alguna vez de acuerdo. Al menos en lo que a una economía de libre mercado se refiere. Así que mucho me temo que, por mucho que cambie el Gobierno, mientras que España se siga invirtiendo para conseguir el máximo beneficio al más corto plazo, no conseguiremos salir del fondo del pozo, a pesar de las milagrosas medidas que tan bien se guarda de desvelar el señor Rajoy.

Como decía, me preocupa mucho lo que está por venir. No sólo por la situación económica, sino por lo que implica la nueva situación política y en especial la situación social. Por primera vez en nuestra democracia, un partido tiene todas las de ganar unas elecciones sin un programa claro. El PP se ha limitado a poner sobre la palestra los (a su juicio) defectos del ejecutivo socialista, sin presentar ni una sola alternativa creíble (ni increíble). ¿Qué piensa hacer Mariano Rajoy a partir del 21 de noviembre? Es un misterio.

La cuestión que me molesta la resumió a la perfección Ignacio Escolar en este artículo hace unas semanas. Y es que hemos llegado a tal grado de degradación democrática que los políticos prefieren callar sus posturas para no perder votos.

A ver si nos aclaramos. Esta “democracia” asienta su representatividad y su legitimidad en la idea de que yo voto a una lista (cerrada) de personas –lista confeccionada por el partido por el que se presentan–, porque son ellos los que recojen mi sentir y mi opinión. Es de puro sentido común que yo tendré que conocer las opiniones y las ideas de esas personas. ¿Cómo voy a decidir, si no? Pues ahora resulta que no, que los políticos se guardan muy bien de hablar claro, de decir lo que realmente opinan. No vaya ser que los votantes se enteren de lo que de verdad piensan.

Que el PP haya hecho bandera del silencio como programa electoral es aterrador. Me dan miedo esos votantes capaces de firmar tal cheque en blanco, el de su futuro inmediato durante los siguientes cuatro años. Me aterra pensar en la mentalidad de quien traga semejante rueda de molino. Me recuerda a cierto comportamiento que se dió en España durante cuarenta años. Déjennos a nosotros y no se metan, que ustedes de esto no tienen ni idea.

Sacan a la calle la bandera nacional como si fuera suya, de su partido. Señalan y se burlan de quien es diferente o piensa de forma distinta. Claman con orgullo que a ellos no los manipula nadie, pero curiosamente todos sus argumentos vienen pregonados por ciertos medios. Desprecian la inteligencia y la cultura. Se declaran cristianos, pero no pisan las iglesias fuera de bodas, bautizos, comuniones o funerales. Para ellos la caridad cristiana no es universal, sino sólo para los que son como ellos. Son los españolitos: acomplejados, ignorantes, apegados a un odio que les sale de las entrañas, siempre dispuestos a tirar una piedra, azuzados por los lacayos de los poderosos. Ese sentimiento celtíbero mesetero de que somos una mierda, de que no tenemos remedio, de que España se ha convertido en el patio de una prisión en la que el que menos navajazos lance es idiota. Esa mala baba de quien llama imbécil a cualquiera que quiera creer que las cosas pueden cambiar, que es posible hacerlo mejor, que si nos unimos todos, conseguimos lo que sea. Son esos que comparten la idea de que ser español es un pecado original con el que hay que morir orgulloso.

El españolito está permanentemente cabreado. Tiene una úlcera perenne. No le da la gana de hacer el esfuerzo de humildad y de inteligencia que supone reconocer que tal vez haya otras maneras de hacer las cosas, de que puede que lleve toda la vida equivocado. Prefiere morir en su error, reconfortado por el calor del estiércol en el que está sumido, a salir fuera de él, lavarse en agua fría y comprobar que más allá de la pocilga de su ideario existe aire fresco. Cambiar de opinión, además de hacerle pasar por la humillante experiencia de reconocer que lleva toda la vida equivocado, supone pensar, razonar, escuchar lo que los otros tienen que decir.

El españolito no es que sea tonto. Es españolito es un vago mental. Es un cateto, y no porque sea ignorante (que es algo con lo que todos venimos de serie), sino porque no tiene ganas de hacer el esfuerzo mental que supone razonar, pensar, escuchar sin prejuicios y contrastar opiniones. Le han metido en lo más profundo de su cabeza ese complejo de cateto y de ignorante que lo ciega. Lo han amamantado con fútbol y toros, con procesiones y misas. Mataron su curiosidad infantil a base de “porque sí”. Anularon su voluntad y sus ansias de cambiar las cosas a golpe de “porque me da la gana”. Y a fuerza de no usar la cabeza más que para envidiar y criticar, se olvidó de razonar y se cerró. Primero los padres, después el cura, los maestros y por fin el partido. La marea de los españolitos, acomplejados en su ignorancia y su debilidad mental, se unen bajo la bandera y la cruz. Obcecación de casta, de rebaño, de tribu. Esa entelequia llamada España, que para ellos significa que si no eres uno de ellos, no eres español. Confunden ser español con ser españolito. Y a los que no son españolitos hay que echarlos de España. Por eso llevan siete años y medio de úlcera.

El españolito no quiere reconocer que ha escogido el camino fácil, que lleva toda la vida siendo un vago mental, que no tiene cojones de sentarse a pensar, a razonar sin prejuicios, a revisar aquello que conforma su universo personal. No tiene cojones de abrir su mente, de afrontar su ignorancia y de pelear contra ella. Porque eso significaría reconocer que él es el responsable de su situación. El único responsable de que las cosas le vayan como le van. El único responsable de su situación en el trabajo, con su familia, de su sueldo, de su hipoteca, de su salud… Un españolito ha hecho siempre lo que le han mandao, así que si las cosas van como van es o porque las cosas son así, o porque el que manda lo ha hecho mal. Un españolito no quiere, no le da la puta gana de asumir que puede llevar toda la vida equivocado. Y si hay que demostrarle a los socialistas que ellos, los españolitos, son los que tienen razón, pues se pasa uno ocho años cabreado, con la úlcera comiéndole por dentro. Porque permitir que los rojos hagan las cosas bien sería como reconocer que uno lleva toda la vida equivocado. Y si de repente se derrumban todas sus creencias, el españolito tiene que hacer el esfuerzo mental de reconstruir un universo personal. Tiene que pensar, recapacitar, dialogar. Y lo que es peor, lo que más le humilla, lo que más le cuesta en el mundo al españolito: reconocer que estaba equivocado. Reconocer que no tenía razón.

Me da terror una ciudadanía así. Y pena. Mucha pena. Porque lo peor de todo es que, como dije antes, el PP tampoco tiene ninguna varita mágica. La economía la hacen las empresas, no los gobiernos, ¿recuerdas? Y las empresas españolas no saben generar riqueza sin explotar al empleado ni al cliente. O sea, a la ciudadanía. Para crear riqueza de verdad, en un modelo de libre mercado, hay que tener visión de largo plazo. Hay que invertir pensando en la rentabilidad a largo plazo, no en la inmediata. Crear riqueza no es pegar un pelotazo.

¿Qué imagen puede tener de ti alguien que piensa que es mejor que desconozcas su programa electoral, y que aun así le debes votar? Su idea de democracia es la de pasar un trámite: que les des carta blanca. “Tú de estas cosas no entiendes, así que mejor que no te metas en nada. Tú déjame a mí, que yo de esto entiendo.” Piensan que sigues siendo un catetito español, que no das para más, que mejor que no piense ni opine. Y por si acaso sí que piensas, mejor no decirte lo que de verdad van a hacer cuando ganen.

A veces me dan ganas de gritarle al españolito el famoso grito de Clinton de “¡Es la economía, idiota!”. Porque el españolito, en su ignorancia y en su fe inquebrantable en el partido es incapaz de ver lo obvio: que el Partido Popular trae las mismas medidas neoliberales que nos han traído a esta situación. Las mismas medidas neoliberales que no sólo son el origen de la crisis, sino que nos están impidiendo retomar la senda del crecimiento. En ese credo que profesan de que los recortes y la austeridad son los únicos caminos hacia la recuperación económica, insisten en no ver lo que para la otros es obvio: que después de tres años de austeridad, recortes, medidas draconianas y mantras neoliberales, ninguna de las economías que las aplicaron han levantado cabeza, e incluso muestran preocupantes síntomas a volver a caer. Insisten en hacernos olvidar que existen otros caminos, como el seguido por Islandia). ¿Hasta cuándo van a seguir los fieles creyentes del PP pensando que la recuperación vendrá a base de recortes y privatizaciones? ¿Cuándo se darán cuenta del tremendo error que están cometiendo? ¡Es la economía, idiotas, y no la Guerra Civil!

Las encuestas dan una amplia mayoría absoluta al PP para el 20N. Pero también deparan sorpresas, como la de que aun hay un 23% de indecisos (o que prefieren no declarar su voto). Eso da alas aun a la esperanza (con minúscula). Quiero llamar la atención sobre esta genial iniciativa: se trata de #AritmEtica20N. La idea es simple: según la Ley Electoral, gracias al sistema D’Hont y a las circunscripciones electorales por provincias, se dan severos desajustes entre proporcionalidad de votos obtenidos y número de escaños asignados. De esto se benefician especialmente el PP, el PSOE y CiU. Una de las mayores reivindicaciones del movimiento 15M es precisamente el cambio de la Ley Electoral para que el proceso electoral sea más representativo.

Como era de esperar, PP y PSOE hacen oídos sordos al clamor por el cambio de la ley electoral para hacerla más representativa, así como también al grueso de las otras reivindicaciones del movimiento 15M. Unos simpatizantes de este movimiento han hecho cuentas circunscripción por circunscripción. Se han basando en los resultados electorales del 2008, de las elecciones municipales de 2011 y de la encuesta de intención de voto del CIS de octubre. Han calculado qué partido habría que votar en cada circunscripción y en qué porcentaje para que el voto disperso (ése que no consigue ningún escaño) se materialice en un voto de castigo para estas tres fuerzas (PSOE, PP y CiU). Aquí puedes encontrar la tabla en la que se resumen los datos, y la fuerza o fuerzas a las que se debería votar para dar la vuelta a las encuestas.

Dado que en la mayoría de circunscripciones es IU la fuerza más plausible, me permito la licencia de dejar aquí un enlace a su programa electoral. Para los que no quieran leer tanto, enlazo aquí un buen resumen del mismo.

Yo lo tengo claro: si Merkel y Sarkozy quieren gobernarnos (a base de reforma constitucional y recortes), que se presenten a nuestras elecciones. Puede que por eso Rajoy no haya desvelado su programa. Puede que no sea para asustar a los electores (especialmente a los desencantados con el PSOE). Puede que él mismo no sepa aun qué le va a pedir Merkel que haga. Yo por mi parte, ya puestos a que nos gobiernen desde fuera, prefiero que lo hagan los noruegos.