Archivo para 27 mayo 2011

27
May
11

Desafío matemático El País, 26/05/2011.

Como cada semana, llega el desafio matemático de El país.

Y su solución.

22
May
11

#15M: la spanish revolution (2).

Ni soy ningún portavoz de nadie, ni represento ningún colectivo, ni me siento la voz de ninguna comunidad o asociación. Como de costumbre, me limito a dar opiniones. Y lo que viene a continuación es mi opinión sobre lo que quieren (queremos) todos los que en España se mueven estos días.

Cómete una manzana y guarda las semillas. Son semillas idénticas, del mismo árbol. Planta una de ellas en un campo abonado, en una tierra donde dé suficiente luz y llueva bastante, pero sin provocar inundaciones. La semilla germinará, brotará una planta que se convertirá en un árbol. Toma una segunda semilla y plántala en una tierra poco fértil, una de estas tierras amarillas o rojizas. No abones la tierra. Toma una tercera semilla y plántala en un lugar sin luz, con muy poco sol. Toma una cuarta semilla y plántala en un lugar en el que apenas llueva en todo el año, un lugar sin acuíferos. Supongamos que aun así estas semillas logran germinar, sobrevivir y convertirse en árboles.

Pregunta: ¿qué árbol dará mejores frutos y más abundantes?

La juventud española, desde hace ya más de una década, son semillas plantadas en tierras sin abonar, sin luz o sin agua, a veces sin las tres cosas juntas. ¿Cómo se puede esperar que de esas semillas broten los árboles que deben alimentar a todo un país?

Justo antes de que la crisis estallara en el 2007, España llegó a ser la 8ª mayor economía mundial, por delante de Canada, miembro del G8. Incluso a tener en el 2008 una renta per cápita de 35000$, estando en el puesto 27º en el rango del Banco Mundial. Teníamos la tierra bien abonada, suficiente agua y suficiente luz como para criar árboles sanos, fuertes y que dieran abundantes y excelentes manzanas. Pero en lugar de ello, utilizamos esa tierra abonada, esa luz y ese agua para criar flores, mientras que a nuestros árboles los hemos condenado a tierras esquilmadas, sin agua y con poca luz. Y ahora pretendemos además que esos árboles que crecen raquíticos alimenten a la población…

El problema no está en las semillas, no está en la tierra, no está en los abonos, ni en el agua, ni en la luz. El problema está en los que deciden qué y cómo cultivar.

Nosotros, los que nos hemos ido fuera hemos comprobado como con condiciones similares e incluso peóres, otros países tratan mucho mejor a sus jóvenes. Les dan las oportunidades suficientes para que se desarrollen. Está claro que demasiada luz, como demasiada agua o una tierra extremadamente rica pueden quemar la planta. Pero se puede muy bien dar a los jóvenes los suficientes recursos sin escatimar ni despilfarrar. Los que nos hemos ido al extranjero conocemos de primera mano lo que significa ser joven y poder acceder a una vivienda y a un trabajo en condiciones normales, lo que es contar con la suficiente independencia económica como para desarrollar tu propia vida, lo que significa poder vivir sin tener que pensar perpetuamente en cómo llegar a fin de mes.

He leído por ahí artículos de personajes que, pretendiendo hacerse llamar periodistas, hablan de este movimiento como de una pandilla de niñatos perroflautas que lo que quieren es seguir viviendo de papá y del Estado. ¿Qué plazas han visitado estas personas? ¿Con quiénes de los indignados han hablado? ¿A quiénes de ellos han escuchado? Personalmente, no me imagino a ninguno de ellos acercándose a lo que consideran ellos mismos como turba maloliente para intentar saber realmente lo que son y lo que piden. La realidad es que, lejos de ser una panda de hipies antisistema, en la calle se están concentrando cientos de miles de ciudadanos de toda condición y edad, que lo que piden es cambios en la manera de gestionar los recursos públicos.

Cambios en la manera de decidir qué, cuánto, cómo y a quién se destina el fruto del trabajo de todos. Lo que piden estas personas, ciudadanos de toda edad y condición es que nos dejen trabajar a todos. Nadie pide que nos regalen nada. Exigen (exigimos) que nos dejen desarrollarnos en condiciones favorables. Exigimos que la tierra abonada, el agua y la luz no se la queden unos pocos para plantar flores. Exigimos que nos permitan ser árboles sanos para dar nuestros mejores frutos.

Cuando las acampadas terminaron, el movimiento 15-M todavía estaba allí. (Ignacio Escolar.)

21
May
11

El cambio es posible.

¿Quieres cambiar el mundo? ¿Quieres cambiar España? ¿Quieres cambiar la sociedad? ¡Enhorabuena! El cambio es posible. El cambio empieza en ti.

No puedes cambiar el mundo si no cambias tú mismo o tú misma. No puedes exigir a los demás que cambien si no cambias también tú. El cambio acaba de empezar, desde el mismo momento que lees estas lineas, incluso antes, desde el mismo momento que decidiste buscar en internet cómo cambiar. Querer cambiar es el paso más importante. Lo demás es sólo continuar el camino.

¿Cómo cambiar esto? Es muy sencillo. Sólo hay que ser sincero con uno mismo. Y actuar en consecuencia.

Muchas personas se creen en posesión de la verdad, y defienden sus opiniones con uñas y dientes, como si la vida le fuera en ello. Algunas incluso cierran sus oídos cuando, en medio de una discusión, comprenden que han perdido, que le han desmontado lógicamente todos sus argumentos. “Que no, que no, que no”, repiten mientras mueven la cabeza de un lado a otro, sin ser capaces de argumentar nada más, sin querer salir de su cómodo entorno mental, amenazado de repente.

Esas personas se engañan a sí mismas. Son incapaces de abrir su mente. En realidad siento mucha lástima por ellas. Son personas que necesitan llevar la razón para poder tener autoestima, que no tienen la fuerza de personalidad suficiente como para afrontar que viven inmersas en una gran fantasía mental.

En la naturaleza hay una ley fundamental que se aplica a todo organismo vivo: aquél que no sabe adaptarse a las nuevas circunstancias de su entorno está condenado a la extinción. Un pez fuera del agua se asfixia, a no ser que aprenda a respirar del aire, de la misma manera que un pájaro se ahoga debajo del agua. Una persona que no cambia cuando las circunstancias cambian a su alrededor, que no es capaz de adaptarse a sus nuevas circunstancias, está condenada a extinguirse.

Dentro de nosotros, en nuestro yo más profundo, hay algo que nos dice qué es lo mejor. A veces no lo escuchamos porque estamos concentrados en otras cosas. Nuestras ambiciones pueden cegarnos y llevarnos por caminos que pueden perdernos. Pero siempre tenemos esa voz interior que nos dice: “esto no es lo mejor”. Algunos la llaman conciencia. Otros sentido común. Es esa voz a la que en nuestro diálogo interno tenemos que convencer cuando nos molesta, que tanto nos cuesta convencer, por cierto. Es esa sensación de tranquilidad, de paz, de serenidad, de coherencia que sentimos cuando hacemos algo que sabemos que es lo correcto, aun cuando nos suponga un serio esfuerzo o aun algo peor. Es esa integridad, esa solidaridad con uno mismo, esa capacidad de ver las cosas completamente claras, sin duda alguna y a la vez sin nada que ver con razonamientos lógicos, con la razón, cuando tenemos que tomar repentinamente una decisión dolorosa o peligrosa que no nos gusta pero que sabemos que es lo mejor. Es esa relajación que sentimos en el estómago o en la cara cuando la escuchamos y le hacemos caso. Es esa fuerza que nos empuja cuando empezamos a pensar en abandonar.

Fuerza de voluntad, sentido común, integridad, coherencia, sinceridad con uno mismo… No se trata de ser tonto, de ser un buenazo, de dejar que te coman. Se trata de vivir tranquilo con uno mismo. Luego uno puede ser un Judas, un mierda, un cabrón de mucho cuidado, pero uno siempre debe de estar en paz con uno mismo. Y la verdad es que si uno está en paz con uno mismo, muy rara vez se comporta como un hijo de puta.

Cambia. Escúchate a ti mismo o a ti misma. Descubre lo que quieres, pero no te engañes. Si intentas convencerte de algo, si comienzas un diálogo contigo mismo, si te enzarzas en argumentaciones lógicas para justificar algo, entonces es que no estás haciendo las cosas como debes.

Respétate a ti mismo y habrás comenzado a cambiar el mundo.

El siguiente paso, muy pronto.

19
May
11

#15M: la spanish revolution (1)

Su título original era Brewster’s Millions (1985), pero en España la conocimos como El gran despilfarro. Es una película en la que Richard Pryor interpretaba a un donnadie que, para poder heredar 300 millones de dólares, tiene que despilfarrar 30 millones de dólares en un mes, al final del cual no debe de quedarle nada. Consumismo en grado máximo. Pero tenía algo bueno, una frase que se me quedó grabada, aun cuando yo debía de tener 10 u 11 años cuando la vi: A ninguno de los anteriores. Ése es el lema de la campaña electoral que el protagonista patrocina para agilizar el despilfarro. Financiar una campaña electoral en la que pide que no se vote ni al Patido Republicano ni al Partido Demócrata.

Los defensores de la democracia participativa estamos viviendo unos días –que si no fuera por una desgracia familiar serían– de gran entusiasmo e ilusión, aun para aquellos que, como yo, nos hayamos de autoexiliados políticos a la vez que de emigrantes. Por fin parte de la sociedad de nuestro país ha decidido decir a las claras que no movemos ni un dedo más para que otros se llenen los bolsillos.

Personalmente prefiero la evolución a la revolución. Visto el pifostio que se ha armado en Libia, prefiero con mucho las revoluciones suaves que hemos visto en Tunez o Egipto, que no son otra cosa que nuevos despertares de lo que ya ocurrió en Berlín en el 89 o en la India en el 47. Por eso, lo que está ocurriendo estos días en toda España me alegra y me llena de ilusión.

Para todos aquellos que esteis indignados, cabreados, que tengáis claro que quereis cambiar algo, pero no tengáis aun muy claro qué es lo que podéis cambiar, os animo a seguir leyéndome.

Como la cosa es urgente, no tengo el tiempo necesario para explayarme en mi filosofía de vida ni en pajas mentales. El domingo son las elecciones municipales, y tenemos poco tiempo. ¿Qué puedes hacer tú para cambiar las cosas el domingo? ¿De verdad se puede cambiar algo el domingo?

A ninguno de los anteriores. Vota, sí, pero a ninguno de los anteriores. Ésa es mi sugerencia.

Se acabó el voto útil. El voto útil sólo lo es para ellos. Los unos y luego los otros nos han demostrado que no nos escuchan, que no piensan salirse ni una coma de la letra que les mandan cantar, que de poco sirve votarlos para mejorar las cosas, mejorar nuestras condiciones de vida. A ninguno de los anteriores. No votes a ninguno de lo anteriores. Pero, por favor, vota. Vota, porque la abstención sólo sirve para que nada cambie. Vota, porque nada puede cambiar si no votas. Vota, porque, por desgracia, quien no se expresa en las urnas, no es escuchado.

No votes nulo. No hagas la tontería de meter dos papeletas en el mismo sobre. No cometas la estupidez de escribir algo en el voto. No seas tonto. Votar nulo es, a todos los efectos, exactamente lo mismo que no votar. Si piensas votar nulo, no te molestes en ir al colegio electoral. No te molestes en perder tu tiempo.

No votes en blanco. Votar en blanco es lo mismo que votar por alguno de los anteriores. Es un defecto de nuestra ley electoral. Un voto en blanco es un voto para ellos. Es como decir: me da igual cuál de los dos, el que más votos reciba. Es, por definición, borreguismo puro, votar a quien voten los demás.

Vota en conciencia. Es sencillo, ¿no? Olvídate de quién va a ganar. Ayer Iñaqui Gabilondo decía que cuando uno decide no votar a dos, está votando siempre por uno de esos dos. Se olvida el señor Gabilondo de un pequeño detalle. Si votamos a los partidos minoritarios (con cabeza, eso sí), podemos forzar a uno de los grandes partidos a realizar un viraje en redondo en su política. Aquél de los dos grandes partidos que vea como su electorado natual se diluye, cómo se inclina por otras opciones, comprenderá que ha de rectificar su política.

Si piensas que no se puede hacer nada, si piensas que no merece la pena votar, si crees que pase lo que pase el domingo nada cambiará, ¿qué pierdes yendo a votar? Si no podemos hacer nada, tampoco perdemos nada intentándolo.

Lo que sí es importante es votar en conciencia. La Ley d’Hondt puede perjudicar mucho a los partidos minoritarios si el voto se dispersa mucho. Aquellos votos que vayan a parar a los partidos que no reciban el mínimo imprescindible para obtener representación se comportan exáctamente igual que los votos en blanco, y terminan beneficiando a los partidos grandes, los más votados. Justo lo contrario de a ninguno de los anteriores. Así que mi consejo es que votes en conciencia, pero con cabeza. Infórmate de los programas electorales, sé selectivo, decide tu voto cuidadosamente, y olvídate de cualquier objetivo. Esto no es un partido de fútbol ni una liga. Te están pidiendo tu opinión, así que lo mejor (lo más sensato y lo más íntegro) que puedes hacer es darla limpiamente, sin más. Vota a quien tú creas que piensa más acorde contigo mismo, y olvídate de lo que digan los demás, sobretodo en lo que a quién va a ganar se refiere.

¿Y para qué sirve todo esto? ¿No son sólo unas elecciones autonómicas y locales? Pues para empezar, no es poco. Pero por si aun necesitas motivación, voy a abrir los libros de Historia para recordar lo que ocurrió el 12 de abril de 1931, en unas elecciones municipales que dieron 41 capitales de procincia a las corrientes republicanas, aun cuando el número total de concejales monárquicos fue superior al de los republicanos. Este estrepitoso clamor popular no cayó en saco roto, y tan sólo dos días después se proclamaba la IIª República Española. Para que veáis si unas elecciones municipales pueden o no cambiar algo.

España necesita cambiar, y el cambio comienza en ti. El futuro que nos espera está en nuestras manos. El domingo, con tu voto. Pero no sólo entonces y allí. Vivimos en medio de una crisis, que es mucho más que una crisis económica. Vivimos en una crisis social, una crisis de la que sólo saldremos cuando cambiemos todos. Porque crisis significa cambio, y quien no cambia cuando las circunstancias cambian, está condenado a la extinción. El cambio empieza en ti. No es fácil, pero no es ni mucho menos imposible. Todo es intentarlo, y no rendirse. Pero de eso será mejor hablar en otro momento. Hasta entonces, recuerda: a ninguno de los anteriores.

19
May
11

Desafío matemático de El País, 19/05/2011.

Aquí aparece el desafío de esta semana.

La solución.

14
May
11

Desafío matemático El País, 12/05/2011

Desafío matemático de esta semana.

Y su solución.

06
May
11

Desafío matemático de El País, 05/05/2011.

Con un poco de retraso, aquí llega el desafío de esta semana. Ni siquiera he tenido tiempo de verlo aun. Espero que lo disfrutéis.